La profesora de la UCLM María Luz Sánchez Silva, distinguida con una beca Leonardo de la Fundación BBVA

La profesora de Ingeniería Química en la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) María Luz Sánchez Silva ha sido una de las distinguidas con una beca Leonardo, en el área de Ingenierías y Arquitectura, de la Fundación BBVA por su trabajo Valorización integral de biomasas olivícolas mediante gasificación para la producción de energía renovable.

Las becas Leonardo, que pueden desarrollarse en un plazo máximo de 18 meses, están destinadas a apoyar directamente proyectos personales de investigadores y creadores culturales en estadios intermedios de su carrera, entre 30 y 45 años, que se caractericen por una producción científica, tecnológica o cultural altamente innovadora. La presente convocatoria ha concedido 60 becas, dotadas con un importe bruto máximo de 40.000 euros, entre un total de 1.374 solicitudes.

Su proyecto se centra en cómo el incremento exponencial de la demanda energética, así como el agotamiento de recursos fósiles y el auge de la conciencia global sobre la degradación del medio ambiente se convierten en las principales razones que se proponen para realizar un cambio hacia una sostenibilidad global. Para ello, Sánchez Silva alude al uso de biomasa para contribuir a disminuir la dependencia de los suministros externos, aminorar el riesgo de un abastecimiento poco diversificado, favorecer el desarrollo tecnológico y generar un menor impacto medioambiental.

Para lograr la competitividad deseada, Sánchez Silva explica en su estudio que para obtener el rendimiento adecuado de la biomasa deben aprovecharse los procesos de conversión termoquímica, entre los que destaca el proceso de gasificación de biomasa por alcanzar subproductos como el residuo carbonoso o biochar. En este sentido, Valorización integral de biomasas olivícolas mediante gasificación para la producción de energía renovable concluye que el uso como adsorbente del biochar es una de las opciones más prometedoras que se puede llevar a cabo debido a las analogías existentes entre la producción del carbón activo y el biochar procedente de la gasificación. De ahí que el biochar puede utilizarse como adsorbente de gases de efecto invernadero como son el dióxido de carbono y el metano.